Otoño

Otoño
El Retiro (Madrid)

domingo, 21 de septiembre de 2008

OTOÑO


Me gusta el otoño.

Es época de cosechar, si se ha sembrado, si se ha sabido dónde, si la simiente ha germinado.

Me gustan los colores del otoño, sus alfombras de hojas amarillas, ocres, rojizas, sus atardeceres tenues, sus amaneceres tímidos.


El otoño no es sólo una estación del año.

El otoño puede ser dulce, sereno, tranquilo...

El otoño de la vida.

Me gusta el otoño.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

FELICIDAD

¿Qué es la felicidad?

Para mí, son pequeños instantes, por ejemplo, despertar un día sin prisas, preferiblemente que sea fiesta o que no tengas que ir al trabajo, que no te duela nada y si te duele que sólo sea un poquito, (lo digo por mi muñeca), coger un libro, "Eros, Thanatos y su puta madre", ¿por qué no?, leer unas cuantas hojas y dejarlo, apagar la lámpara de la mesita de noche, poner música, acurrucarse y seguir un ratito en la cama, sin prisas, sintiendo que estás a gusto, y pensando que eso puede ser la felicidad.


Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo.


No lo digo yo, lo dijo Leon Tolstoi, pero lo asumo.

Este mendigo-payaso parece feliz, aparentemente no tiene nada más que a su perro... y su sonrisa.

También es otro de mis cuadros, lo pinté hace un montón de años.

martes, 19 de agosto de 2008

MUÑECAS ROTAS

Pobre niña, ha estado más de un mes en una cárcel angosta, áspera, dura, incómoda...

Por fin la han soltado, lo estaba deseando pero casi fue peor ese primer momento que la prisión, salió toda dolorida, no tenía fuerza, se caía. Al dejarla en libertad, su "carcelero" le ha dicho que tiene que hacer ejercicio, moverse mucho, de arriba a abajo, de izquierda a derecha, que le dolerá, pero que tiene que ser así, si no le duele es que no lo hace bien.
Así que me he puesto manos a la obra, y nunca mejor dicho.

Y para celebrar que mi muñeca está libre de la escayola, nada mejor que una comida con amigos, y de postre... una QUEIMADA.

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas. Demos, trasnos e dianhos, espritos das nevoadas veigas...

E cando este brebaxe baixe por las nosas gorxas, quedaremos libres dos males da nosa ialma e de todo embruxamento...

Espero que se haga realidad el conjuro.

Hasta ahora, y esto fue hace varios días, la muñeca rota sigue dándome la lata.

lunes, 4 de agosto de 2008

Unos días en Jerez

Ya he llegado a Jerez, día 22.
Aquí estoy pacientemente, es una forma de hablar, sentada en el patio de mi casa con Lasy, la perrita de mi vecino, es un encanto, cariñosa y tranquila. Como todavía tengo hinchados los dedos, me puse una bolsa de guisantes congelados, que la verdad, no me han servido de mucho, pero al menos lo he intentado.

Tuve una maravillosa visita, Mateo, el hijo de mi sobrina, sólo estuvo los días 26 y 27, le hice esta foto, ya tiene 3 meses y medio, está para comérselo, como he oído alguna vez por ahí, no sé si en el futuro me arrepentiré de no haberlo hecho, espero que no.


En julio y agosto, en el Alcázar de Jerez, se celebran las llamadas Noches de Bohemia, son actuaciones al aire libre, el lugar es precioso y por la noche en verano casi siempre corre una agradable brisa. El día 31 actuó Mariza, yo no la conocía, pero como me gustan los fados y hacía una noche estupenda me fui, sin estar muy convencida de si iba a gustarme o no.
Mariza nos entusiasmó a todos, tiene una maravillosa voz y una simpatía arrolladora, al final de la actuación, bajó a cantar entre el público. Le hice esas dos fotos.











Os dejo este vídeo de Mariza, que aunque no es de la actuación, fue una de las canciones que interpretó, Rosa branca.



Aunque parezca mentira, esta última fotografía la hice el día 1 de agosto, a las 11 de la mañana, en la playa de la Victoria de Cádiz, daba gusto pasear por ella.


La foto de arriba no debería valer, un estupendo traumatólogo de Jerez me quitó esa escayola el día 1 de agosto, me puso otra, y se me "desinflaron" los dedos.

martes, 22 de julio de 2008

INSOMNIO


Son las cinco de la mañana, no puedo dormir, llevo despierta desde las cuatro, así varios días.
Esto de tener una escayola es una pesadez, en mi larga vida jamás me rompí nada, no pensé que fuese tan... (taco al gusto).
Se me inflama la mano, parece que me va a estallar, fui un par de veces a urgencias y me dicen los "trauma" que es normal, -ajo y agua-, que procure dormir con el brazo en alto, apoyado en cojines, ¡cómo si fuera tan fácil!, si me duermo no controlo, el brazo va a su aire, tendré que poner una polea en el techo y colgarlo.

Yo y mis contradicciones, cuando puedo hacer algo no tengo ganas, y cuando no puedo, me apetece hacerlo. Espero que alguna vez se aunen las dos cosas, y ahora que tengo tiempo, tenga también ganas de dedicarle un poco más al blog, ¿esto viene a cuento?

Estoy harta de mí misma, pero no tengo más remedio que soportarme, sí, ya lo sé, también puedo intentar cambiar. Desvarío, es malo dormir poco.

Dentro de unas horas me voy, con mi escayola, a mi refugio de Jerez, espero que mi amigo Juan me "preste" su conexión a Internet, y también espero, porque me gustaría, tener ganas para dedicarme a visitaros.

Ese cuadro lo pinté hace muchos años, como hace tantísimo calor, al menos en Madrid, me pareció oportuno poner algo refrescante.

jueves, 10 de julio de 2008

Ni contigo, ni sin ti.

Llevo muchos días sin entrar en el blog, ni siquiera para ver los comentarios de mi anterior entrada, por una parte quería hacerlo, lo deseaba, pero la falta de ánimo me lo impedía.
Igual me pasaba con las visitas, quería y no era capaz.
Hablando últimamente con una amiga, que estaba también de bajón, le comentaba que no teníamos motivos para estar así, le decía, tenemos salud, libertad, podemos hacer casi todo lo que queremos, tal vez algún día echemos de menos estos momentos.
Pues eso me ha sucedido a mí.

El fin de semana pasado fui con unos amigos a un precioso pueblo de la sierra de Madrid, decidimos ir al río.
La zona más llana -al fondo de la primera foto- estaba llena de gente y optamos por ir a otra más tranquila pero más agreste, con árboles, hierba, arbustos y piedras, muchas piedras, tenía su encanto. Caminando de una piedra a otra, ¡zas!, caí al suelo, mejor dicho, al agua, apoyé la mano en una de las piedras y me rompí la muñeca.
Resultado, escayola para un montón de días.
La vaquita del puente nos seguía hacia la zona más tranquila, pero ella no fue la culpable.

Ahora pienso lo bien que estaba pudiéndome valer de las dos manos, y me doy cuenta de lo poco que apreciamos las cosas cuando las tenemos. Aunque voy a esforzarme en ver el lado positivo, que casi siempre lo hay, por suerte ha sido la mano izquierda, y yo soy diestra, podía haber sido peor.

Os doy un millón de gracias por vuestros ánimos y consejos en los comentarios de mi anterior entrada.

Amenazo con visitaros a todos, poco a poco, y no por obligación, ni por devolver la visita, realmente quiero y me apetece.

La idea de abandonar el blog para siempre no me gusta. Es como esos amores que, ni contigo ni sin ti.

Algunos de mis amigos tienen mucho sentido del humor, hoy llevaba yo un pañuelo azul turquesa haciendo de cabestrillo para sujetar el brazo y uno de ellos me ha cantado: "tengo una muñeca vestida de azul..."

miércoles, 25 de junio de 2008

SENTIMIENTOS


Hay penas y penas
Hay alegrías y alegrías
Hay problemas y problemas
Lo que no hay son medidas para calibrar estas sensaciones

Como espectadores no podemos hacernos una idea exacta de los sentimientos de los demás.
Nos permitimos el lujo de dar consejos, si fuera yo haría esto o jamás haría lo otro, o esto no es tan importante, no es para tanto, me parece que exageras.

Nadie debe juzgar a nadie

Los problemas, las penas, las alegrías, están en nuestro interior, las vivimos desde dentro, si fuéramos capaces de salir de nosotros mismos, de desdoblarnos, quizá fuésemos más objetivos, pero no podemos, estamos muy dentro de nosotros mismos, de nuestro cuerpo, de nuestra alma.

Todos somos diferentes, lo que para mí puede ser insoportable, a ti puede parecerte algo natural o sin importancia.

Yo no puedo medir tu alegría ni tú puedes calibrar mi tristeza

Tengo sentimientos encontrados, y muchas contradicciones.
Me pesan cosas que en realidad son livianas, pero yo las siento como losas.

En este momento me cuesta incluso mantener vivo este blog, me gustaría escribir más, visitar con más frecuencia otros blogs, pero me falta tiempo y ánimo, y esto, aunque pueda parecer absurdo y una tontería para los demás, a mí me hace sentir mal.